Kintsugi presenta una serie de ejercicios, consejos y reflexiones diseñados para enseñar al lector a abrazar sus heridas y cicatrices como parte integral de su vida. A través de esta obra, Santini nos recuerda que cada fractura, cada dolor y cada tribulación nos ha moldeado y nos ha hecho más fuertes, más resistentes y, en última instancia, más bellos.