Los tres amigos, quienes son testigos del trágico evento, se ven empujados a tomar la iniciativa para resolver el misterio del asesinato de su profesor. A lo largo de la novela, deberán enfrentarse a una serie de enigmas, juegos de ingenio y problemas matemáticos que servirán como pistas para descubrir la identidad del culpable. Esta estructura no solo mantiene la tensión narrativa, sino que también integra de manera creativa el aprendizaje matemático en la historia.
La obra de Jordi Sierra i Fabra se destaca por su habilidad para combinar el misterio con la educación. La narrativa no solo entretiene, sino que también educa, llevando a los lectores a involucrarse activamente en la resolución de problemas que, aunque puedan parecer desafiantes, están diseñados para ser accesibles y estimulantes.
Además, el autor logra crear un ambiente de tensión y suspenso que mantiene al lector en vilo. La premisa de un asesinato en un entorno escolar es intrigante y permite explorar temas como la amistad, la lealtad y la importancia del trabajo en equipo.