En «La Afectividad», el autor aborda una temática central: la calidad de vida del ser humano está indisolublemente ligada a la calidad de sus relaciones interpersonales. La obra se fundamenta en la idea de que el afecto es el motor que vitaliza estas relaciones. A través de su análisis, Martí García enfatiza que quien más quiere y es querido es, en última instancia, la persona más feliz.