El libro se sitúa en un contexto donde diversos actores sociales, desde políticos hasta emprendedores de Silicon Valley, sostienen que la automatización destruirá masivamente el empleo. Sin embargo, Benanav desafía esta narrativa, sugiriendo que:
- La baja rentabilidad de la industria global y el sector servicios son los verdaderos culpables de la precariedad laboral.
- El crecimiento económico es lento y está marcado por recesiones periódicas.
- La oferta laboral se ha deteriorado, brindando empleos precarios y mal remunerados.