La nueva edición de la Biblia se distingue por varios aspectos clave:
- Lectura en voz alta: Se ha adaptado el texto para que sea fácilmente pronunciable y comprensible al ser oído.
- Eliminación de signos diacríticos: Se han suprimido signos que intentan reproducir sonidos griegos o hebreos que no tienen equivalente en castellano.
- Homogeneización de nombres propios: Los nombres bíblicos han sido adaptados y unificados en español para facilitar su comprensión.
- Confluencia de criterios: Se ha tomado en cuenta la evolución en la traducción de términos técnicos y vocabulario cultural, reflejando un consenso más amplio entre los exegetas.
Esta edición busca no solo ser un texto religioso, sino también un documento literario que responda a las nuevas sensibilidades y actitudes culturales contemporáneas. La Biblia se presenta como una obra que debe ser accesible y relevante para el lector moderno, tanto en el ámbito religioso como en el literario.