La historia se centra en la caída del régimen soviético y sus consecuencias en la vida de los personajes que habitan en el entorno de la antigua Unión Soviética. A través de un enfoque narrativo que mezcla elementos de la ficción histórica con el análisis social, López Campillo nos presenta un conjunto de personajes que luchan por entender su lugar en un mundo que cambia rápidamente. La novela está impregnada de un sentido de nostalgia y reflexión sobre un pasado que, aunque distante, sigue influyendo en el presente.