Como crítico literario, considero que La Caza del Tiburiente es un testimonio del genio de Lewis Carroll. Su capacidad para crear un mundo donde lo absurdo es norma y lo imposible se convierte en meta, refleja una profunda comprensión de la naturaleza humana. A través de su humor y su estilo único, Carroll nos anima a no rendirnos en la búsqueda de nuestros sueños, por más descabellados que puedan parecer.