Simon Sinek presenta su famoso modelo del Círculo Dorado, que consiste en tres círculos concéntricos: qué, cómo y porqué. La mayoría de las empresas y líderes se comunican de afuera hacia adentro, comenzando por el qué hacen y luego el cómo lo hacen. Sin embargo, los líderes verdaderamente inspiradores comienzan con el porqué, lo que les permite conectar emocionalmente con su audiencia.