El texto se centra en la necesidad de transformar la comunicación en los grupos, destacando diversas problemáticas comunes como:
- Monopolización de la palabra
- Dogmatismos
- Juicios negativos
- Dispersión y rivalidad
Liss propone un enfoque que permite desarrollar habilidades para la crítica constructiva, la resolución de conflictos y la creación de proyectos efectivos, en un marco que respeta tanto las necesidades individuales como los objetivos grupales.
Aunque el libro no presenta personajes en un sentido narrativo, sí incluye una variedad de tipologías de personas que pueden encontrarse en un grupo: desde aquellos que dominan la conversación hasta los que se sienten marginados. Liss utiliza ejemplos y casos prácticos que permiten al lector identificarse con distintas situaciones.