<pDurante el siglo XVI, Europa se vio inmersa en una profunda crisis religiosa que se tradujo en la fragmentación de la Iglesia Católica y el surgimiento de nuevas corrientes de pensamiento religioso. Esta crisis fue impulsada por una serie de factores, entre los que se destacan:
- Corrupción dentro de la Iglesia: La venta de indulgencias y la falta de moralidad del clero llevaron a un creciente descontento entre los fieles.
- Influencia del Humanismo: El renacimiento del interés por los textos clásicos fomentó un cuestionamiento hacia la autoridad tradicional de la Iglesia.
- Desarrollo de la imprenta: La difusión de ideas a través de la imprenta permitió que las críticas a la Iglesia se esparcieran rápidamente.