Opinión Crítica
La lectura de «La Formación del Mantillo Vegetal» es tanto entretenida como iluminadora. Darwin, con su estilo característico, logra abordar un tema que podría parecer trivial y transformarlo en una reflexión profunda sobre el papel de cada ser vivo en el ecosistema. Su habilidad para conectar la acción de las lombrices con conceptos más amplios de la evolución es admirable y sirve como un recordatorio de que incluso los organismos más pequeños tienen un impacto significativo en nuestro mundo.