La novela se sitúa en un periodo en el que México experimentó cambios profundos. Las referencias a 1968, un año crítico en la historia del país por la represión de movimientos estudiantiles, y la guerrilla de la década siguiente, crean un trasfondo sobre el que se desarrollan las vidas de los personajes. A través de esta narrativa, Aguilar Camín invita al lector a reflexionar sobre:
- Las pasiones humanas y su relación con el disfraz político.
- La vida intelectual y la modernización de la prensa en México.
- Las identidades perdidas y la lucha por encontrar un lugar en la sociedad.