La obra de Joseph Bédier es una reconstrucción magistral de la famosa leyenda de amor de Tristán e Isolda, que ha cautivado a generaciones desde su origen en el siglo XII. Esta historia se caracteriza por un amor involuntario, irresistible y eterno, que persiste a lo largo de la vida y más allá de la muerte. A pesar de las advertencias y reproches de los predicadores de la época, la narrativa ha sobrevivido, resonando con fuerza incluso en la actualidad.