En un mundo donde los jóvenes suelen expresar desconfianza y desinterés hacia la Iglesia, Javier M. Suescun se adentra en las inquietudes de esta generación. La frase que da inicio a esta obra, «¿La Iglesia? ¡Eso es un rollo de curas y monjas!», refleja la percepción común entre los jóvenes, quienes ven a la Iglesia como una institución anticuada y desconectada de sus realidades.