En «La Práctica de las Llamas», el Conde De Saint Germain profundiza en la metafísica y el esoterismo, presentando un concepto fundamental: el hálito de vida que emana de Dios Padre. Este hálito se manifiesta en lo que él denomina la «Llama Trina», un fuego sagrado que reside en el corazón humano, específicamente en un área conocida como la cámara secreta del corazón.
La Llama Trina es descrita como tres plumas de aproximadamente tres milímetros, que representan diferentes aspectos de la energía divina. Estas plumas tienen colores distintos: azul, amarillo dorado y rosado, cada una simbolizando diferentes atributos espirituales y energías que influyen en la vida del ser humano.