Con El Viajero comienza la trilogía de novela gótica de David Lozano, que se adentra en una epopeya contra el mal. La historia se desarrolla en un mundo donde lo fantástico y lo sinistero se entrelazan, rompiendo el esquema clásico del género. En esta narrativa, es el propio protagonista humano quien interfiere en el mundo de los muertos, creando un relato que desafía las convenciones del género.
La historia transcurre en París, una ciudad emblemática repleta de calles y cementerios legendarios que sirven de telón de fondo para esta aventura oscura. El autor se inspira en el clásico tema de la lucha entre el bien y el mal, pero ofrece una perspectiva fresca al crear un universo paralelo donde conviven seres malignos y espíritus benevolentes.