La trama se desarrolla en un Madrid que se encuentra en la encrucijada entre la sociedad tradicional y la modernidad. Con un trasfondo de revueltas obreras y la creciente influencia del anarquismo, los personajes se ven atrapados en un ambiente de incertidumbre y cambio. La novela refleja la tensión entre la preocupación y la esperanza que experimentan los ciudadanos ante el futuro incierto.