En «La Verdad si es Que Existe», nos encontramos con un escenario denso de referencias simbólicas y un trasfondo marcado por el devenir de los cuerpos celestes. La historia sigue al atormentado protagonista, quien intenta sobreponerse a la desaparición de Silvia. Esta ausencia se convierte en el motor que lo impulsa a navegar por una compleja red de relaciones personales, en medio de un ambiente enrarecido de especulaciones científicas que sugieren que este mundo es, en efecto, imperfecto, un lugar que «salió mal».