En este segundo volumen de la saga, encontramos a Sasha de Corte, un personaje que ha decidido escapar de su pasado y de las atrocidades que lo acompañan. Se ha refugiado en un lugar apartado, en Veda, donde su mayor deseo es llevar una vida tranquila y anónima, lejos de la sombra del rey Eterno y de los reinos conquistados por Verenize.