Después de la tragedia, Priya y su madre se ven obligadas a mudarse constantemente, tratando de escapar de un pasado que las persigue. Sin embargo, la llegada de un misterioso arreglo floral en cada nuevo hogar se convierte en un símbolo de la muerte que acecha a Priya. La presión aumenta cuando los detectives del FBI, quienes previamente habían resuelto el caso de El Jardín de las Mariposas, se ven forzados a iniciar una carrera contra el tiempo para atrapar al asesino antes de que Priya se convierta en su próxima víctima.