El autor explica que su trabajo comenzó con una búsqueda de la revolución en los escritos de los filósofos de la época. A través de un sistema de fichas, Goulemot organiza sus ideas y reflexiones, tratando de discernir quiénes hablaban de la revolución y quiénes no. Este ejercicio, aunque metódico, se enfrenta a la dificultad de la definición ideológica de las Luz, lo que le lleva a cuestionar su propia perspectiva y el contexto histórico que lo rodea.