La utilización de pictogramas y símbolos no solo ayuda a los alumnos a expresarse, sino que también fomenta un ambiente de inclusión donde cada estudiante puede participar activamente en su proceso de aprendizaje. Este libro llena un vacío en la literatura educativa y proporciona herramientas valiosas para mejorar la comunicación en un contexto educativo que cada vez exige más atención a la diversidad.