La historia se centra en las experiencias compartidas de dos generaciones que, a pesar de vivir situaciones diferentes, se encuentran en un tiempo y espacio común. A medida que los personajes navegan por sus respectivas vidas, se enfrentan a desencuentros y encuentros que moldean sus decisiones y perspectivas. El mar, como símbolo de tranquilidad y transformación, actúa como un personaje más, alterando el ritmo de sus vidas y permitiendo momentos de contemplación y conexión.