En 1942, Irena Sendler, una joven trabajadora social, obtiene acceso al gueto de Varsovia como especialista en salud pública. Con un profundo sentido de humanidad y valentía, comienza a rescatar niños de familias judías, haciéndolo de manera clandestina y arriesgando su propia vida. Utilizando una red de aliados, logra sacar a más de 2,500 niños del gueto, escondiéndolos en lugares insospechados y manteniendo listas secretas de sus identidades, con la esperanza de que sus familias puedan encontrarlos tras la guerra.