En Los orígenes del totalitarismo, la filósofa y teórica política Hannah Arendt examina las fuerzas históricas y sociales que condujeron al surgimiento de los regímenes totalitarios en Europa en el siglo XX. A través de un análisis profundo, Arendt identifica y desentraña las corrientes subterráneas que facilitaron la aparición del totalitarismo, centrándose en los regímenes de Stalin y Hitler.
Si bien el libro no presenta personajes en el sentido narrativo, las figuras de Adolf Hitler y Joseph Stalin son centrales en el análisis de Arendt. Su estudio se basa en la influencia de estos líderes en las ideologías y prácticas totalitarias que moldearon el siglo XX.