El estilo de Falcón es fluido y poético, lo que permite al lector sumergirse en las emociones y pensamientos de la protagonista. Sin embargo, podría argumentarse que algunas situaciones pueden parecer previsibles, lo que resta un poco de sorpresa a la trama. Aun así, el viaje de Rebeca hacia la autenticidad y la exploración personal es, sin duda, un aspecto que merece ser celebrado.