En ¡Me Aburro!, un niño camina solo por la calle, sumido en su propio aburrimiento y convencido de que a su alrededor no sucede nada interesante. Sin embargo, su percepción limitada le impide notar las extraordinarias aventuras que se desarrollan a su alrededor. La historia comienza de manera sencilla cuando el niño le da una patada a una lata, lo que desencadena una serie de acontecimientos que, aunque podrían parecer triviales de manera aislada, en conjunto generan un gran barullo urbano.