En septiembre de 2010, el inspector de homicidios de Valladolid, Ramiro Sancho, se enfrenta a un caso que cambiará su vida para siempre. La investigación del asesinato de una joven ecuatoriana, cuyos párpados han sido mutilados y que contiene versos amenazantes en su cuerpo, marca el inicio de una pesadilla. La narrativa se desarrolla con un lenguaje cinematográfico atrevido y dinámico, sumergiendo al lector en un thriller de acción lleno de tensión.
La historia se enriquece al ofrecer la perspectiva del asesino, un sociópata narcisista influenciado por la música contemporánea y la literatura clásica. A medida que la trama avanza, la intervención de un especialista en comportamiento criminal añade complejidad a la narrativa, creando un triángulo emocional y una atmósfera de intriga.