En 1925, Jeanne Rucar conoce en París a un joven español, Luis Buñuel, quien aspira a convertirse en director de cine. Esta relación marcará sus vidas de manera irreversibles. La obra presenta una profunda historia de amor y renunciación, donde Jeanne decide dejar atrás su vida para seguir a Buñuel, quien, a su vez, se convierte en un hombre dependiente de su presencia.