La obra es una colección de relatos cortos que exploran la relación entre la naturaleza, la tecnología y la condición femenina. A través de un estilo poético y a menudo surrealista, Arreola presenta personajes que navegan por un mundo donde lo mecánico y lo orgánico coexisten en un delicado equilibrio. La narrativa se caracteriza por su capacidad de despertar emociones y reflexiones sobre el papel de la mujer en la sociedad, así como la influencia de los animales y la máquina en sus vidas.