La narrativa comienza con el nacimiento de un peculiar ser, que se asemeja a una lagartija de ojos rojos. Desde el inicio, este personaje es rechazado por los demás animales del prado debido a su diferencia. Enfurecido por la exclusión, su cuerpo comienza a crecer desmesuradamente, convirtiéndose en un gigante temido.
La historia da un giro cuando una niña en la ciudad logra acercarse a él. Su bondad y comprensión le permiten aplacar la ira del duende, lo que a su vez provoca que su tamaño comience a disminuir. Este proceso de reconciliación no solo transforma al duende, sino que también enseña una valiosa lección sobre la empatía y la importancia de la aceptación de la diversidad.
No Eres una Lagartija el Duende Verde es una obra que, a través de su narrativa simple pero profunda, invita a la reflexión sobre la diversidad y la aceptación. Concha López Narváez logra crear un relato que no solo entretiene, sino que también educa y sensibiliza a sus lectores.