La historia se desarrolla en Nueva York, en un domingo de mayo de principios de los años setenta. Dos personajes, cultos e independientes, se encuentran por casualidad y dan inicio a una relación que pronto se transforma en una experiencia sado-masoquista de insólita intensidad. Desde el principio, establecen un ritual de dominación y humillación que es aceptado con sorpresa y gozo por la protagonista, quien se sumerge en un mundo de deseos ocultos.
A medida que avanza la trama, los juegos entre la pareja se vuelven más elaborados y sofisticados, llevando a la protagonista a un descontrol absoluto de su cuerpo y mente tras nueve semanas y media de intensa conexión.