, donde el pueblo portugués creía que su rey había simplemente desaparecido y que un día regresaría para salvar a su nación.
Dieciséis años después de la batalla, un ex-soldado y panadero llamado Gabriel Espinosa, bajo la guía de un frade portugués, se presenta en un convento español como el monarca que había desaparecido. Esta aparición inusitada desencadena una serie de interrogatorios y confinamientos de los presentes en el convento, que se extienden por casi un año, mientras las autoridades intentan esclarecer la situación.