«Es una verdad universalmente reconocida que un zombi que tiene cerebro necesita más cerebros». Con esta irónica y escalofriante frase, comienza Orgullo y Prejuicio y Zombis, una ingeniosa reescritura de la clásica obra de Jane Austen. En esta versión, los encantos de la sociedad inglesa del siglo XIX se ven interrumpidos por una plaga de zombis, quienes resucitan para sembrar el terror en la apacible población de Meryton.