América Latina ha sido cuna de un prolífico pensamiento crítico que, a lo largo del siglo XX, se destacó por sus propuestas originales, como la Teoría de la Dependencia. Sin embargo, este enfoque perdió relevancia durante la denominada «década perdida». A pesar de las dificultades que enfrentó, especialmente tras los fracasos del neoliberalismo, el pensamiento crítico ha experimentado un renacer, dando lugar a diversas alternativas que buscan superar el sustrato capitalista y colonial del desarrollo.