El libro de Piqueras aborda un aspecto crucial de la historia económica y social de la Cuba colonial: la relación entre la esclavitud, la agricultura y la organización del espacio agrario. A través de un análisis detallado, el autor examina cómo la expansión de la esclavitud se convirtió en un componente vital del sistema productivo cubano, especialmente tras 1800, en el contexto de un mundo que avanzaba hacia el progreso.