Platón es considerado uno de los pilares de la filosofía occidental. Aunque no era matemático en el sentido estricto, su entusiasmo por las matemáticas era evidente y se basaba en la importancia que les otorgaba como un medio para preparar el estudio filosófico. En este sentido, el libro destaca cómo Platón utilizó las matemáticas, especialmente la geometría, para estructurar su comprensión de la realidad.