Los primeros vestigios hallados en el valle del Éufrates datan de más de 8000 años de antigüedad. Sin embargo, es a finales del IV milenio a.C. cuando se destacan los sellos cilíndricos que caracterizan la civilización mesopotámica. Durante la misma época, en la parte siria del valle, surgieron ciudades amuralladas como Hababa Kabiri, Yebel Aruda y Tell Qannas.