En un laberinto donde habitan dos ratones y dos hombrecillos, todos ellos dependen del queso para alimentarse y ser felices. Este queso simboliza todo aquello que deseamos en la vida, ya sea la felicidad, el trabajo, el dinero o el amor. Después de disfrutar de una habitación repleta de queso, un día este desaparece misteriosamente. A partir de este evento, los personajes deben adaptarse a los cambios y buscar nuevas habitaciones llenas de queso, lo que les enseñará una valiosa lección sobre la adaptación al cambio y la importancia de la flexibilidad en la vida.