Desde que los pequeños aprenden a manejar un lápiz, surge en ellos el impulso de dejar su huella en el entorno. Este comportamiento, a menudo mal visto por los adultos, se convierte en el punto de partida para reflexionar sobre la creatividad infantil y la importancia de la expresión artística.
La obra plantea preguntas sobre la relación entre generaciones, la percepción de la artística y cómo los garabatos en las paredes pueden contar historias profundas sobre la infancia, la imaginación y el deseo de ser escuchados.
«Rayar los Muros» de Carmen Pisanello es una obra que merece la pena explorar, no solo por su contenido, sino por la invitación a revisar nuestras propias percepciones sobre el arte y la expresión. Es un libro que puede resonar tanto en niños como en adultos, creando un puente entre generaciones.