La historia sigue a Arthur Seaton, un joven de 22 años que trabaja en una fábrica de bicicletas. Arthur lleva una vida marcada por la falta de compromiso y la búsqueda de diversión. De lunes a viernes, se esfuerza en su trabajo, pero cada fin de semana, se entrega a la hecatombe del alcohol, las peleas y los amores fugaces, especialmente con las esposas de sus compañeros. Sin embargo, a medida que avanza la narrativa, Arthur se da cuenta de que lo que percibe como libertad es, en realidad, una prisión que lo atrapa en un ciclo de autodestrucción.