En este emocionante tercer tomo de Saint Seiya, la historia se intensifica con la batalla entre los caballeros de bronce y los temibles caballeros negros. Tras una cruenta batalla en el Torneo Galáctico, los caballeros Pegaso y Dragón se enfrentan a las consecuencias de su lucha, dejando sus armaduras en un estado crítico.
Con la necesidad de reparar sus armaduras antes del próximo enfrentamiento, Shiryû toma la decisión de llevarlas a Mu en Jamir, el único capaz de restaurar la fuerza de sus armaduras. Este volumen también revela el triste pasado de Ikki, un elemento clave que añade profundidad y contexto a su personaje.