En ¡Se Me Ha Caído un Diente!, la pequeña princesa es un ejemplo brillante de buenos hábitos de higiene dental. Ella cepilla sus dientes a diario, lo que resulta en dientes blancos y brillantes. Sin embargo, un día, se da cuenta de que uno de sus dientes se mueve, lo que desencadena una serie de eventos divertidos y curiosos. Cuando el diente finalmente se le cae, la princesa se embarca en una búsqueda frenética para encontrarlo y volver a colocarlo en su lugar. A lo largo de su aventura, la pequeña princesa descubre lo que realmente significa perder un diente y cómo los niños ven esta experiencia tan especial.