El libro surge a raíz de las dificultades detectadas en el proceso de enseñanza-aprendizaje de la Historia de Cuba en los estudiantes de 11no grado del preuniversitario José Martí. Se observa una necesidad evidente en los alumnos para adquirir conocimientos históricos, tanto a nivel general como en relación a su localidad. Este enfoque busca incentivar el respeto y amor por su «patria chica», contribuyendo así a un fortalecimiento de su identidad cultural.