La trama de Solitud gira en torno a la vida de Milà, una mujer que se encuentra atrapada entre la realidad de las valles y las aspiraciones idealistas de la alta montaña. A lo largo de la novela, Milà inicia un proceso de autoconocimiento que la llevará a explorar la solitud como una fuente de fortaleza y autodescubrimiento.
La prosa de Víctor Català es rica y evocadora, capaz de transportar al lector a la esencia de la vida rural catalana. A través de la figura de Milà, la autora nos ofrece una reflexión profunda sobre la condición humana y la necesidad de la soledad como un camino hacia el autoconocimiento.
La novela es un ejemplo perfecto de cómo el paisaje puede influir en la psicología de los personajes. La naturaleza no solo es un telón de fondo, sino un actor fundamental en la narración que refleja los estados de ánimo y las transformaciones internas de Milà.