La novela se desarrolla en un contexto festivo, donde los personajes se mueven entre celebraciones y encuentros sociales. Banier utiliza el ambiente festivo como telón de fondo para explorar temas como:
- La superficialidad de las relaciones: A través de sus personajes, el autor muestra cómo las conexiones humanas pueden ser frágiles y efímeras.
- La búsqueda de identidad: Los protagonistas luchan por encontrar su lugar en un mundo que parece valorar más las apariencias que la autenticidad.
- El poder y la manipulación: El autor revela cómo las relaciones pueden estar impregnadas de intereses ocultos y manipulaciones.