La protagonista, Alba, descubre que tiene un volcán dentro de sí, ubicado entre el ombligo y las costillas. Este volcán simboliza su ira y frustraciones, que a menudo se manifiestan de forma explosiva, dejándola confundida y asustada. Sin embargo, una noche, un hada mágica aparece y le brinda un consejo: le enseña un truco para manejar su enfado. Esta revelación no solo le ayuda a manejar sus emociones, sino que también le permite explorar sensaciones que nunca había experimentado antes.