La narrativa se centra en Vladek Spiegelman, un sobreviviente judío de la Europa de Hitler, y su hijo, el autor, que intenta comprender la experiencia de su padre. La historia se presenta a través de un formato innovador, donde los nazis son representados como gatos y los judíos como ratones, un recurso que permite abordar el horror del Holocausto de una manera que desafía las percepciones convencionales.