La trama se desarrolla en un Utah devastado por un holocausto, donde Pippinthorne cuida el último naranjo que queda en el mundo. Junto a su fiel perro, Screwdriver, se esfuerza por mantener viva esta planta, que se convierte en un símbolo de esperanza y conexión con un pasado que apenas recuerda. Sin embargo, cuando el árbol comienza a enfermar, su mundo se desmorona.