Este libro presenta un estudio emocionante e innovador de las prácticas religiosas y los practicantes de la Europa antigua. La obra de Aldhouse-Green es un viaje de descubrimiento en el que se busca evidencia de que existieron individuos en Europa, desde la Edad de Piedra hasta el periodo post-romano temprano, que creían tener la capacidad de comunicarse con el mundo espiritual mediante el trance. Estos individuos se veían a sí mismos como parte humanos y parte animales, lo que les confería un estatus especial dentro de sus comunidades.